Manuel Bethencourt
El lenguaje de la vida
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    Manuel Bethencourt
    El lenguaje de la vida

    Cuando:
    09.10.2018 a las 12:00 pm – 05.01.2019 a las 12:00 pm Europe/London Zona Horaria
    2018-10-09T12:00:00+01:00
    2019-01-05T12:00:00+00:00
    Donde:
    Espacio Cultural CajaCanarias
    Plaza del Patriotismo
    1 Santa Cruz de Tenerife

    Exposición:
    Hace 33 años, a escasos meses de su llegada a Tenerife para iniciar su carrera como docente en la Escuela de Artes y Oficios, Manuel Bethencour realizó en La Laguna su primera exposición con nuestra Fundación en la Sala de Arte de CajaCanarias. Aquel primer acercamiento retrospectivo a su obra permitió mostrar la importancia de un artista que, a pesar de los numerosos reconocimientos y premios recibidos durante más de tres décadas de investigación y creación en torno a la escultura y el dibujo, seguía siendo escasamente conocido.

    Su temprano talento como escultor y su enorme aprecio por la materia, le facilitaron sus primeras oportunidades para ampliar estudios en Madrid, al tiempo que comenzaba a realizar una obra exigente de impronta clasicista. Sus años de formación pudieron enriquecerse gracias al empleo de las distintas maderas y técnicas que descubre en Guinea. Pero son los años vividos en Roma los que propiciaron el encuentro con los movimientos artísticos europeos, permitiendo un fructífero acercamiento a las obras de Giacomo Manzú, Marino Marini, Emilio Greco, y su maestro Fazzini, que llevaron a Manuel Bethencourt a romper con todo lo conocido, para comenzar a crear una obra más expresionista que ponía en el centro, su indagación existencial sobre el ser humano, a través de la búsqueda de nuevos caminos de la luz en la materia.

    Su carrera como escultor se encuentra atravesada por una reflexión exigente sobre la vida. La maternidad, la familia, el deseo, y la rebeldía frente a la muerte, comprenden los temas que van a estar siempre presentes en su obra, en los que también irá cobrando importancia el dibujo y el grabado, como extensión de su pensamiento. Libre de ataduras, sus últimos años se adentran en un recogimiento dramático en donde, desde la fragilidad de la vida, buscará el hallazgo y el asombro en los duros materiales de nuestra naturaleza volcánica, desde las rocas basálticas de Anaga, hasta las bombas de lava en Las Cañadas.

    En aquella exposición de 1985, Manuel Bethencourt dejó una breve reflexión sobre su vocación como escultor, sobre la soledad del ser humano y su rebeldía frente al destino, en la que escribió: “Pienso que el hombre está solo, se defiende, vive, termina, y mil veces muere en el interminable lenguaje de la vida”. Esta exposición que ahora proponemos, intentará volver a recorrer aquel camino de búsqueda sin fin, de un hombre que intentó revelar, a través del arte, “El lenguaje de la vida”.