Presentación

Andrés Rábago. ENTRELUCES

Andrés Rábago (Madrid, 1947) ha habitado como dibujante satírico la piel de OPS y El Roto. Como OPS comenzó a publicar sus primeras viñetas a mediados de los años sesenta en La Estafeta Literaria. Sus trabajos transitaron el lado más crudo de esa descomposición de lo humano en la España de postguerra. La aparición de ese otro heterónimo, El Roto, se fue haciendo necesario para ocupar un nuevo lugar, ya en democracia, en el que era preciso recurrir al lenguaje para intentar clarificar lo que estaba ocurriendo. A mediados de los ochenta, las incursiones de OPS como pintor fueron solapándose con la incorporación de Andrés Rábago a la pintura. Sus primeras raíces bebieron en el arte primitivo italiano desde Cimabue a Piero della Francesca. El punto de partida de su pintura intenta huir de toda retórica. Su obra aspira a una máxima sencillez que le permita alcanzar la máxima expresividad. Bajo esa aparente sencillez late un trasfondo metafísico en donde nada es lo que parece. La contención en su pintura, la falta de artificio, intenta desvelarnos esa verdad profunda que atraviesa el velo de lo cotidiano, de todo aquello que yace en la superficie. Sus itinerarios son siempre humanistas y transitan lo sagrado, la revelación de la luz, el trabajo del hombre, la vanitas, o la soledad. En todos ellos domina el color a través de las distintas dimensiones que otorga la luz, una luz que está siempre en el centro de su búsqueda como artista.

Su vínculo con Canarias es, en gran parte, debido a la dilatada relación que, desde 1992, mantuvo con la Sala Conca de La Laguna hasta bien entrada la primera década de nuestro siglo. La Fundación CajaCanarias ha realizado esta primera exposición retrospectiva que se completa con los grabados de los últimos años de OPS. ENTRELUCES recorre así treinta años de indagación de un pintor para quien: «Un buen cuadro es un artefacto de alta tensión, su energía nos nutre a través de los ojos».

Fundación CajaCanarias