Presentación

///////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Las ciudades se han hecho globales. La mitad de la población mundial vive en ellas. Si nos situamos en el horizonte del año 2050, tres de cada cuatro personas habitarán en áreas urbanas. Hemos pasado de tener 10 megaciudades con más de 10 millones de habitantes en 1990 a 28 en 2014. En un mundo cada vez más interconectado, aquellas ciudades que han decidido abrirse a la integración social y al multiculturalismo han podido crear nuevas dinámicas de ideas y valores. Enciende la Tierra 2017 abordará el papel del ciudadano en la definición de las ciudades futuras. ¿Seremos capaces de construir un modelo solidario y cooperativo de ciudad? ¿Conseguiremos modelos de gestión más transversales y participativos, en los que pesen menos los liderazgos y más los ciudadanos?

La ciudad debe ser un lugar vibrante donde la creación y las manifestaciones artísticas encuentren su lugar. El Chojin ha hecho del Hip hop su forma de conectar con el mundo. Esta cultura, nacida en los barrios al sur del Bronx y en Harlem, demostró que la calle podía ser un terreno fértil para reconectar a la sociedad a través de una nueva forma de expresión y de arte. Para el Chojin, premio Pedro Zerolo por su lucha contra la desigualdad, el acoso escolar, el racismo o el debilitamiento de la democracia, esta cultura debe también reflejar nuestro papel como ciudadanos comprometidos.

Susan George es una defensora de los movimientos de transición. Esta pequeña revolución silenciosa se extiende hoy por el mundo. Muchos de estos pueblos y comunidades en transición (Transition Towns), se han movilizado ante el previsible agotamiento de las energías fósiles y las dramáticas consecuencias del cambio climático. Los ciudadanos han pasado a plantar batalla por la autosuficiencia de sus comunidades. El objetivo principal pasa por buscar un estilo de vida sostenible que dé respuesta a los desafíos futuros. Estos movimientos han tomado el control de sus economías, creando monedas locales que estimulan el comercio y promueven pequeños ecosistemas económicos basados en un consumo sostenible, y en una economía más resiliente.

En los últimos cincuenta años, el urbanista Jan Gehl y su equipo han retirado los coches del centro de Copenhange, Nueva York, Moscú, Melbourne o Shanghái. Sus reflexiones han devuelto la dimensión humana a la arquitectura, consolidando la reconquista ciudadana de las calles. Para el antropólogo Manuel Delgado, el espacio público ha pasado a ser un espacio ideologizado, un espacio aseado y bien peinado, pensado para disuadir cualquier disidencia, en lugar de ser el espacio donde seres humanos reales interactúan y mantienen relaciones sociales reales.

La pregunta que obsesiona a un escritor comprometido con el medioambiente como Jostein Gaarder es: ¿qué planeta vamos a dejar a nuestros hijos mañana? Sus personajes especulan con la búsqueda de una especie de receta para combatir la falta de preocupación por el calentamiento global, pero esa receta deberá partir del ciudadano y su capacidad para transformar sus hábitos de consumo, y su relación con el entorno.

Otro enorme desafío que transformará a nuestra sociedad mira a los refugiados. Siria, con casi cinco millones, se ha convertido en el mayor emisor de refugiados del mundo. Este reto humanitario sin precedentes ha dejado al desnudo el fracaso de Europa. Su parálisis ha contribuido a crear la figura de ciudadanos “infrasujetos de derecho” atrapados en laberintos jurídicos, y víctimas de un trato inhumano. Las mesas de Nazanin Armanian, Javier de Lucas, Sami Naïr y Lluis Bassets buscarán las vías posibles para crear un nuevo modelo de integración.

La voluntad que nos impulsa a querer ganar el espacio público arranca de la necesidad de hacer visibles nuestras causas, empezando por reclamar el derecho a la ciudad, pero ¿seremos capaces hoy de mantener ese compromiso cívico que mueve nuestra energía solidaria, o el estilo individualista de nuestras vidas acabará por debilitar los escasos vínculos que aún mantenemos para no perder el instinto de comunidad que inspiró lo mejor de lo que somos?

Organiza

Fundación CajaCanarias

Lugar

Espacio Cultural CajaCanarias.
Plaza del Patriotismo, 1
Santa Cruz de Tenerife

Compartir: