EXPOSICIÓN
Del 13 de enero al 19 de febrero de 2014

Biografías

FERNANDO
ÁLVAREZ DE SOTOMAYOR Y ZARAGOZA

Jardines de El Paular
c. 1902-1904
Óleo sobre lienzo, 41 x 56 cm

Ferrol (La Coruña), 1875 - Madrid, 1960

Estudió el bachillerato en el Real Colegio agustino de El Escorial. Tras iniciar distintas carreras, finalmente opto por dedicarse por completo a la pintura. Pensionado en Roma, estudió a fondo la pintura renacentista y barroca de florentinos, romanos y venecianos.

En 1904 obtiene la segunda medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes, y los primeros dos años más tarde, en 1906. Es condecorado en 1912, y en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929 tiene el honor de destinársele sala independiente. También obtiene distinciones en el extranjero, como medalla de bronce en Lieja y de oro en Munich, en 1909. Sigue acumulando galardones en muestras internacionales de Barcelona en 1907, y Buenos Aires en 1910.

Miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando desde 1922, es nombrado director de la misma en 1953. Antes es designado profesor, y después director, de la Escuela de Bellas Artes de Chile (1911). Fue subdirector del Museo del Prado desde 1919 y director en 1922, cargo que desempeña hasta el advenimiento de la Segunda República Española en 1931. Tras la Guerra Civil Española, en 1939 recobra el cargo, desempeñándolo hasta su muerte. Ganó el premio Juan March de pintura en 1956. Fallece en Madrid cuatro años después.

HERMEN
ANGLADA CAMARASA

Calle con mujer y fi acre
c. 1900-1904
Óleo sobre tabla, 21,7 x 27 cm

Barcelona, 1871 - Puerto de Pollensa (Mallorca), 1959

Estudió en la Escuela de Bellas Artes de la Llotja de Barcelona, en donde fue alumno de Modest Urgell, cuya obra infl uyó en sus primeros paisajes. Tras un breve contacto con el grupo de Els Quatre Gats, en 1897 se trasladó a París y asistió a las academias de Julián y Colarossi, en las que recibió clases de Jean Paul Laurens, Benjamín Constant y Louis Auguste Girardot. Al estallar la Primera Guerra Mundial fi ja su residencia en Mallorca. Durante la Guerra Civil Española prácticamente se refugió en el Monasterio de Santa María, Montserrat para más tarde exiliarse en Francia hasta 1947.

En 1901 tras participar en la Exposición Internacional de Dresde (en la cual coincidió con Ignacio Zuloaga y Francisco Iturrino) obtuvo merecido renombre mundial. Fue premiado en varias exposiciones internacionales, destacando las Medallas de Oro en la Bienal de Venecia y en Buenos Aires en 1910. Tras la obtención de la Medalla de Oro en la Bienal de Venecia de 1905, su pintura empezó a valorarse seriamente dentro de nuestro país. Fruto de este reconocimiento fue su nombramiento como miembro de Honor de la Hispanic Society, en 1917 o su ingreso en diversas academias artísticas españolas y extranjeras (Milán, Amberes).

Murió en 1959 en Puerto de Pollensa (Mallorca), su casa de esta localidad mallorquina se convertiría en el Museo Anglada Camarasa.

AURELIANO
DE BERUETE Y MORET

Orillas del Avia. (Rivadavia)
1884
Óleo sobre lienzo, 100 x 178 cm

(Madrid, 1845-1912)

Este abogado llego a ser diputado en las legislaturas de 1871 y de 1872 hasta que se dedico plenamente a su verdadera pasión que era la pintura.

Su formación tuvo lugar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, siendo alumno de Carlos de Haes.

Entre sus amigos destacan otros artistas como Darío de Regoyos, Ramón Casas y Joaquín Sorolla, este último organizó una exposición antológica de Beruete tras su fallecimiento.

Gracias a su carácter cosmopolita pudo completar su aprendizaje a lo largo de los múltiples viajes que realizó por Europa. Entre ellos destaca el viaje a París donde conoció a Martín Rico y conoció las obras de la Escuela de Barbizon y empezó a pintar del natural. Sus obras están inundadas igualmente por el espíritu impresionista que fue impregnándose en su estilo.

Su hijo, también llamado Aureliano de Beruete y Moret, fue el primer director del Museo del Prado.

CARLOS
DE HAES

Los Picos de Europa
c. 1872
Óleo sobre lienzo, 43 x 63 cm

Bruselas, 1829 - Madrid, 1898

Aunque nació en Bruselas, su familia se instaló en Málaga por negocios y es, en esa ciudad, donde recibió su primera formación como artista de la mano de Luis Cruz.

En el año 1850 completó dicha formación estudiando durante cinco años en Bélgica con el paisajista Joseph Quinaux.

Tras su vuelta España fue nombrado catedrático de Pintura de Paisaje en la Escuela de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1857. Durante sus años en la docencia tuvo grandes artistas como alumnos entre los que destacan Agustín Riancho, Aureliano de Beruete o Darío de Regoyos. Obtuvo reconocimientos y galardones como el tercer premio en la Exposición Nacional en 1856. Su espíritu inquieto le llevo a realizar varios viajes por España y por distintos países europeos.

Este gran paisajista pintaba al aire libre los bocetos, sus lienzos eran más clásicos en el sentido de que los realizaba en su estudio, pero siempre a través de esos bocetos preparatorios. Sus obras parecen en un principio cercanas al impresionismo, sin embargo, al analizar su técnica podemos observar que sus pinceladas son fi rmes y estudiadas.

Algunas de sus obras de su extensa producción pueden disfrutarse en los principales Museos del mundo y en algunos de nuestro país como en el Museo de Málaga, el Museo de Lérida o en el Museo del Prado.

MARIANO
FORTUNY

Campamento árabe
c. 1860-1862
Acuarela sobre papel, 28 x 44 cm

Reus, 1838 - Roma, 1874

Nacido en Reus en la casa conocida como La Boella en el arrabal de San Pedro.

En plena niñez quedó huérfano de padre y madre y quedó al cuidado de su abuelo, el cual, a pesar de su falta de medios, puso todo su empeño en dar a su nieto una excelente educación. El viejo Fortuny, aunque apenas podía ya trabajar en su profesión de carpintero escultor, modelaba aún con habilidad fi guras de barro y de cera, que exhibía después al público; el nieto le ayudaba a pintar y a poner barbas y trapos a las figuras.

Varias ciudades como Reus, su ciudad natal, y Barcelona le han levantado monumentos. Su figura en el arte ha resultado tan importante que estatuas y bustos suyos figuran en museos y en edificios culturales ofi ciales españoles. Igualmente su vida ha suscitado siempre mucho interés y se han publicado varios libros acerca de su vida y obra.

El gran artista falleció víctima de la malaria en la villa Martinosi de Roma en 1874.

En la Exposición Universal de París de 1878 se acuñó una medalla en su memoria.

ELISEO
MEIFRÉN ROIG

Vista de Barcelona desde el Tibidabo
Óleo sobre lienzo, 84 x 50 cm

Barcelona, 1858-1940

Sus estudios los cursó en la Escuela de la Llotja en Barcelona siendo discípulo del pintor Antoni Caba. En 1880 aparece por primera vez una obra suya expuesta en la fundamental Sala Parés de Barcelona. Obtiene en 1887 la tercera medalla de la Exposición Nacional de Madrid y al año siguiente la medalla de bronce en la Exposición Universal de París. Durante la década de los noventa, alterna su residencia entre Barcelona y París, ciudad en la que su obra goza de un gran éxito.

Meifren inaugura el cambio de siglo con la conquista de Sudamérica, sus viajes a Buenos Aires y Montevideo en 1900 y Nueva York en 1916, son el germen de las numerosas exposiciones de su obra que allí se van a realizar.

Entre sus obras son celebres sus marinas y sus paisajes caracterizadas por pinceladas sueltas y sus tonos.

Su talante viajero le llevó a recorrer medio mundo, exponiendo su trabajo en infinidad de ciudades de Europa y América. En este sentido se le puede calificar como un artista cosmopolita y aventurero.

Fue galardonado en numerosas ocasiones con la medalla de oro de la Regional de Valencia en 1879 y cosechó el éxito internacional con terceras medallas en varias exposiciones Univesales de París y en 1910 una medalla de plata en la Universal de Bruselas y el gran premio en la Universal de Buenos Aires.

JOAQUÍN
MIR TRINXET

Torrasola. Montornés
c. 1914-1921
Óleo sobre lienzo, 65 x 81 cm

Barcelona, 1873-1940

En su juventud trabajó en el negocio de bisutería y mercería de su padre. Comenzó los estudios de peritaje mercantil y posteriormente los abandonó para dedicarse a la pintura.

Hacia 1889 inició sus estudios artísticos en la academia privada de Luis Graner, junto a Nonell y más tarde, se matriculó en la Escuela Ofi cial de Bellas Artes de Barcelona. En el año 1893 formó la Colla del Safrà con otros artistas, como Isidro Nonell, Ricard Canals, Ramón Pichot, Juli Vallmitjana i Colomines y Gual i Queralt. También se relacionó durante los últimos años del siglo con el ambiente artístico de Els Quatre Gats.

En 1901 viaja a Mallorca con Santiago Rusiñol, y se instala en La Calobra. Allí realizó algunas de sus mejores pinturas, destacando de esta etapa en las pinturas murales que hizo para la casa de su tío y mecenas Avelino Trinxet Casas, de Barcelona, gran industrial textil: Casa Trinxet. Permaneció tres años en Mallorca en la pequeña aldea Sa Calobra y debido a una grave caída por un acantilado que pudo costarle la vida, fue ingresado en una clínica mental en Reus por sufrir desordenes nerviosos severos.

Recuperado de su enfermedad, en 1907 se instala con sus padres en Tarragona y en las poblaciones de L’Aleixar y Maspujols inspira muchos de sus paisajes.

En 1930, diez años antes de su fallecimiento, recibe una medalla de honor.

JOSÉ
NAVARRO LLORENS

La Cala de Granaella, Alicante
Óleo sobre lienzo, 125 x 140 cm

Valencia, 1867-1923

Fue alumno de la Escuela valenciana de San Carlos donde obtuvo una mención honorífi ca, más tarde fue profesor-ayudante en la misma y pasó gran parte de su vida en el pueblo valenciano de Godella en compañía de su amigo Pinazo.

Admirador de Mariano Fortuny, fue quizá esta admiración lo que le impulsó a viajar a Marruecos en busca de temas norteafricanos y orientalizantes. Sus obras se caracterizan por una pincelada corta y colorido vivo que conforman las peculiaridades que marcan su trabajo y estilo pictórico.

Recibió reconocimientos en vida como en 1895 la Mención de Honor en la Exposición Nacional. Gran parte de su producción pictórica se encuentra en Inglaterra y América.

GENARO
PÉREZ DE VILLAAMIL Y DUGUET

Paisaje de Egipto con ruinas clásicas
c. 1842-1843
Óleo sobre tabla, 33, 5 x 43 cm

Ferrol, 1807 - Madrid, 1854

Arias Anglés, su biógrafo más completo, dice que hasta 1830, los años de la vida de Villaamil son oscuros, pero muy importantes ya que en ellos se produce la transformación de estudiante, profesor precoz y militar heroico en pintor.

Lo cierto es que en ese tiempo de obligada inactividad, dibuja y pinta, bajo la dirección del profesor José García. Como es natural a su carácter, los progresos son tan rápidos que en ese mismo año, 1830, lo eligen para realizar los decorados del gran teatro de la ciudad de Puerto Rico, isla todavía española.

El artista es nombrado en 1838 caballero de la Orden de Isabel la Católica y recibe otra condecoración, ésta, militar, como recuerdo de su comportamiento en la campaña 1823. En 1840 viaja por España, captando ambientes para sus cuadros y pasa temporadas en Toledo y Burgos. Acude a los salones de París y en 1842 obtiene una medalla. Visita el norte de Francia, Bélgica y Holanda, donde expone en 1843, y una de sus obras la adquiere el Rey Guillermo I. En Francia recibe la Legión de Honor, distinción que cuadra con el nombramiento de caballero de la Orden de Carlos III, por decisión de la Reina Isabel II, a su regreso a España en 1844. En febrero de 1845 es nombrado teniente director de la Real Academia de San Fernando y catedrático de paisaje.

Vuelve a su tierra natal en 1849 y recorre las provincias de La Coruña y Pontevedra. Tiene una vida tan intensa que su salud se resiente. Enferma gravemente, de una dolencia hepática, y muere en Madrid el 5 de junio de 1854, cuando contaba sólo con 47 años.

DARÍO
DE REGOYOS Y VALDÉS

La playa de Almería de noche
1882
Óleo sobre lienzo, 120 x 90 cm

Ribadesella (Asturias), 1857 - Barcelona, 1913.

Su padre fue el Arquitecto y Ayudante de Obras Públicas Darío Regoyos Morenillo, motivo por el cual se trasladó en su juventud a vivir a Madrid.

En 1878 entra en la Academia de Bellas Artes de San Fernando donde fue alumno del artista Carlos de Haes.

Regoyos visitó Bruselas en 1879 donde se matriculó en la École Royale des Beaux- Arts. En años posteriores (entre 1881 y 1893) compaginó estancias en Bélgica y los Países Bajos con sus viajes por nuestro país donde realizó magnífi cos paisajes.

La pintura de Regoyos evolucionó del naturalismo al pre-simbolismo de su serie La España negra, y finalmente, ya en su madurez, se movió en un estilo próximo al impresionismo y al puntillismo, siendo en cierta manera más atrevido que Zuloaga y Joaquín Sorolla. Sus obras pueden apreciarse en distintos museos como el Museo de Bellas Artes de Bilbao o el MNAC de Barcelona.

Regoyos murió en Barcelona aquejado de un cáncer, el 29 de octubre de 1913.

AGUSTÍN
RIANCHO Y GÓMEZ DE PORRAS

Paisaje de montaña
Óleo sobre lienzo, 75 x 125 cm

Entrambasmestas (Cantabria), 1841 - Ontaneda (Cantabria), 1929

Su formación se inicia en Santander para continuar con sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid donde es alumno del paisajista Carlos de Haes. Por indicación de éste, continúa estudios en Amberes ( Bélgica), con Jean-Pierre-François Lamorinière. Participa en 1873 en el Salón de Amberes y en 1874 en la Exposición Internacional de Bellas Artes de Namur.

A su vuelta a España pasa cinco años en Valladolid hasta que en 1901 se instala defi nitivamente en Entrambasmestas, donde se dedica a pintar el paisaje montañés donde pasa horas y horas, mañanas y tardes, días y días, tratando de captar las variaciones de un mismo paisaje, según estación y hora.

Durante su carrera participa en importantes exposiciones colectivas, como la Exposición de Artistas Montañeses de 1888, las del Ateneo santanderino de 1914, 1915 y 1916 y en la de 1918, inaugurada por Alfonso XIII, además de en la Exposición Nacional que el Círculo de Bellas Artes organizó en Santander en 1919.

En 1922 vio reconocida su obra con la exposición monográfi ca del Ateneo de Santander. Recibió en 1928 un homenaje en Santillana del Mar, con una exposición individual y un banquete presidido por el Conde de Güell, con asistencia, entre otros, de la archiduquesa Margarita de Austria.

MARTÍN
RICO ORTEGA

Paisaje de montaña
Óleo sobre lienzo, 46 x 69 cm

Madrid, 1833 - Venecia, 1908

Como muchos de sus coetáneos su formación se desarrolló en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, donde fue discípulo entre otros de Genaro Pérez Villaamil.

A partir de 1854 comienza a viajar por Europa: París, Suiza, Inglaterra, Italia. Obtuvo una beca en 1862 para viajar a París y allí trabajo junto al maestro de la Escuela de Barbizon Charles Daubigny. En su estancia en la capital francesa entablo amistad con algunos de los artistas impresionistas en especial Camille Pissarro.

Viajó en numerosas ocasiones por Europa y en especial a Venecia junto a su amigo Mariano Fortuny, a quien había conocido en el Liceo de Madrid.

En 1907 se publicó su libro de memorias: Recuerdos de mi vida, que estaba dedicado a su gran amigo el paisajista Aureliano de Beruete.

Sus magnifi cas obras le llevaron a cosechar grandes éxitos y obtuvo varias medallas en las Exposiciones Nacionales y en dos ocasiones en la Exposición Universal de Paris en 1878 y 1888. Además recibió otros reconocimientos como la Orden de Isabel la Católica y la Legión de Honor en Francia.

SANTIAGO
RUSIÑOL I PRATS

Jardin de Monforte
1919
Óleo sobre lienzo. 95, 5 x 79 cm.

Barcelona, 1861 - Aranjuez, 1931

Nació en el seno de una familia de industriales del textil. Se formó en el Centro de acuarelistas de Barcelona y fue discípulo de Tomás Moragas. Viajó a París en 1889, donde vivió en Montmartre junto con Ramón Casas y con Ignacio Zuloaga.

Se familiarizó con el simbolismo y la pintura al aire libre. Tras regresar a España funda en Sitges el taller-museu del “Cau Ferrat”, y frecuenta en Barcelona las tertulias del café Els Quatre Gats. Su posición social y económica acomodada le permitió hacer frecuentes viajes.

El año 1908 recibió la medalla de la Exposición Nacional de Bellas Artes.

Su pintura está muy infl uida por los impresionistas y su temática se centra en el paisaje tanto rural como urbano, aunque la completa con retratos y composiciones simbólicas de inspiración modernista. Al comienzo de su carrera incluía fi guras humanas. En las etapas fi nales sólo pintaba paisajes, especialmente de los Reales Sitios como Aranjuez o La Granja.

Falleció pintando uno de sus famosos jardines en el año 1931.

EMILIO
SALA FRANCÉS

Paisaje de la Sierra de Guadarrama
Gouache sobre papel, 110 x 78 cm

Alcoy, 1850 - Madrid, 1910

Estudió en la Academia de Bellas Artes de San Fernando con su primo y tutor Plácido Francés.

Entre los galardones que recibió a lo largo de su carrera caben destacar la Cruz de San Miguel y la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica.

Ya en 1871 participa en una Exposición Nacional de Bellas Artes y fue desde 1890 cuando se dedica de pleno a la pintura de género y a la ilustración. Así su pintura de historia deja lugar a los paisajes y a los retratos por los que recibió numerosas Medallas, como la primera Medalla Primera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1878 por su obra Guillem de Vinatea delante de Alfonso IV y también en 1881 por Novus Hortus. Además recibió premios internacionales como la Cruz de San Miguel en Munich en 1885, en 1889 la segunda medalla en la Exposición Universal de París o la Medalla de Oro de la Exposición de Berlín 1891 por Expulsión de los judíos.

En Madrid abrió su propio estudio y tomó parte en la decoración de los Palacios de Anglada y de Mazarredo.

En 1906 la Escuela de Bellas Artes de San Fernando se creo para él la cátedra de “Teoría y Estética del Color” donde trabajó hasta su muerte.

JOAQUÍN
SOROLLA Y BASTIDA

Retrato de señora
1913
Óleo sobre lienzo, 151 x 108 cm

Valencia, 1863 - Cercedilla (Madrid), 1923

Cuando apenas contaba con 2 años de edad, fallecen sus padres, su tía Isabel y su marido lo acogen. A los catorce años de edad asiste a las clases del escultor Cayetano Capuz en la Escuela de Artesanos de Valencia.

En 1877 ingresa en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, donde coincide con Mariano Barbasen, Cecilio Pía y Salvador Abril. En 1881 y 1882 viaja a Madrid, visita el Museo del Prado y copia a Velázquez, Ribera y El Greco. Más tarde se traslada a Roma como pensionado de la Academia de Bellas Artes. Un año después viaja a París, donde permanece unos seis meses pintando y visitando museos y conoce la pintura de Jules Bastien-Lepage y sus teorías del “plein air” (pintura al aire libre), que infl uirán decisivamente en su obra.

A su regreso a España en 1889, pasa el verano en Biarritz, donde pinta en compañía de Beruete y su pintura se acerca al impresionismo. En 1908 viaja a Londres con motivo de su exposición individual en la Galería Grafton y conoce a Archer Milton Hutington, presidente de la Hispanic Society de Nueva York, con el que fi rmará en 1911 un contrato para realizar un gran friso con escenas representativas de la vida española. A partir de 1912 comienza a viajar por España para llevar a cabo dicho encargo, que fi naliza en 1919. Un año después sufre un ataque de hemiplejía que le impide volver a pintar. Entre los numerosos premios y galar¬ dones que recibe destacan el Gran Premio del Salón de París y medalla especial, que comparte con Gustav Klimt y John Singer Sargent, entre otros, en 1900 y el nombramiento de Académico de la Academia Francesa de Bellas Artes en 1901 y de la Real Academia de San Fernando en 1914.

Organiza

Fundación CajaCanarias

Lugar

Espacio Cultural CajaCanarias
Plaza de España, 3
Santa Cruz de La Palma.