Presentación

Creado originalmente para la Exposición Internacional de París de 1937 como elemento de propaganda en favor de la Segunda República Española, este cuadro fue puesto más adelante al servicio de los refugiados de la Guerra Civil. Después de la Segunda Guerra Mundial, quedó depositado en el MoMA y se convirtió en un símbolo del arte moderno.

El Guernica ha sido una obra muy viajera: de París a Nueva York, de São Paulo a Estocolmo, de Londres a Milán, de Múnich a Madrid, entre muchas otras ciudades de Europa y América. Asimismo, ha sido un emblema en toda clase de agitaciones y protestas ciudadanas: De la guerra del Vietnam, en los años sesenta, a la de Siria y la crisis de los refugiados.

El impacto de la obra de Picasso y, en concreto, del Guernica interpela a la memoria y al imaginario visual de nuestro tiempo y llega hasta nuestros días.