Presentación

Nunca me ha resultado tan necesario dibujar
en cuanto las palabras me faltaban.
Bosquejos andando o quieto, como clavado en el suelo.
Un mirar intenso: lo que deja mudo y desafía toda descripción
quiere, sin embargo, ser dibujado.

Günter Grass
Cinco decenios

La exposición es fruto de un gran trabajo colectivo y de la colaboración de varias instituciones y personas. Vaya para todas ellas el agradecimiento del Cabildo Insular de La Palma: a la Fundación Günter y Ute Grass y la Colección Würth, propietarias de los fondos que se exhiben; a la Fundación CajaCanarias, que aporta el espacio expositivo; a Raoul Grass, hijo del premio Nobel, y su esposa Beatrice, que pusieron el empeño y el afecto necesarios para que este homenaje se hiciera efectivo; al personal del Cabildo, en especial a Isabel Santos, directora del Museo Insular de La Palma y comisaria de la exposición, por los desvelos sin los cuales tampoco veríamos cumplido el objetivo que todos nos habíamos marcado, así como sus colaboradoras Conny Spelbrink, Marta Lozano, Rosa Rodríguez y Esther Pérez. Lejos queda aquel primer encuentro con la familia de Günter Grass, en el despacho del por entonces Diputado del Común de Canarias Jerónimo Saavedra Acevedo, que ha servido para que ahora veamos culminado nuestro propósito primigenio.

Günter Grass, autor de El tambor de hojalata, último premio Nobel alemán del siglo xx y premio Príncipe de Asturias de las Letras en el mismo año (1999), disfrutó de su estancia en la isla de La Palma durante unos meses entre finales de 2007 y principios de 2008, porque su hijo Raoul Grass residía temporalmente una parte del año en nuestra isla, en el municipio de Puntallana. De esa estancia da cuenta una serie de dibujos pintados al natural, incorporados a la exposición gracias a la generosidad de la Colección Würth, y que conjuntamente con esculturas, grabados y dibujos aportados por la Fundación Günter y Ute Grass permiten hacernos una idea de la capacidad creadora del Nobel más allá de su labor como escritor. Su hijo Raoul nos transmitió también un lamento que no deja de ser un piropo de su padre a nuestra isla: «¡Qué pena no haber conocido La Palma antes!», comentó durante su visita.

Hans Meinke y Miguel Sáenz, pues sin ellos y sin su apoyo no habríamos logrado obtener tan magnífica presentación de su obra. Miguel Sáenz, traductor de Günter Grass y miembro de la Real Academia Española, lo recuerda, según declaró con motivo de su fallecimiento en 2015, como «un gigante de la literatura y un hombre del Renacimiento que, además de escribir, esculpía, pintaba acuarelas, hacía grabados...». A ese legado artístico nos acercamos con respeto y reconocimiento mediante esta exposición, que —seguro— sorprenderá a muchos por su calidad. Esperamos que la disfruten todos los residentes en esta tierra, en especial la numerosa comunidad germana de La Palma, así como los turistas procedentes de Alemania, a menudo convertidos en embajadores y difusores de los valores culturales y naturales de esta isla.

Anselmo Pestana Padrón
Presidente del Cabildo Insular de La Palma

Primitivo Jerónimo Pérez
Consejero de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo Insular de La Palma