Inclusión, comunicación y familia. La escuela como comunidad

27 de noviembre 2019 / 19:00h.

Espacio destinado a la reflexión y al diálogo, en el que profesionales canarios de referencia actualmente en activo, compartirán experiencias docentes innovadoras, con el objetivo de fomentar el uso de nuevos enfoques metodológicos en nuestras aulas.

María Loño

Escuelas con ojos inclusivos.

La escuela debe trabajar para crear entre su alumnado un sentimiento de pertenencia a una comunidad en la que todas y todos puedan aprender, participar y obtener logros. Para que un centro educativo y cada una de sus aulas den una adecuada respuesta a la diversidad es necesario que se cree un clima emocional en el que los docentes apreciemos la diversidad, desde una perspectiva del modelo social. Aulas como comunidades de aprendizaje que proporcionen y garanticen las condiciones y las interacciones necesarias para que las experiencias de enseñanza y aprendizaje respondan a las necesidades de cada alumno o alumna y fomenten al máximo sus capacidades.

A partir de esta perspectiva social la escuela se define como promotora de transformaciones hacia la inclusión educativa.


María Loño. Maestra de Educación Especial desde hace algunos años, apasionada y enamorada de la educación, apuesta firmemente por una escuela inclusiva. Defiende la formación permanente del profesorado como una herramienta poderosa para el cambio y por ello siempre ha participado en los procesos formativos vinculados a la inclusión educativa. Asesora del CEP La Laguna algunos años, maestra de Aula Enclave y Primaria otros tantos, y actualmente desarrolla un perfil técnico como coordinadora del Programa Tránsito del Servicio de Innovación de la Consejería de Educación y Universidades. Y como madre, se siente responsable de aportar su visión educativa para conseguir una sociedad transformadora e inclusiva.

Ana Muñoz

La comunicación, clave de un aprendizaje activo.

Una enseñanza de calidad necesita, sin lugar a dudas, edificarse desde la sociabilidad del aprendizaje. La interacción con otros, se produzca real o virtualmente, genera aprendizaje porque fomenta el diálogo y el intercambio de ideas. A decir verdad, todo aprendizaje se inicia de algún modo en una suerte de "conversación", ya sea oral o escrita, en directo o en diferido. La sociabilidad del aprendizaje es un principio básico de las metodologías activas en las que, aun cuando el alumnado es protagonista de su aprendizaje, cobra una enorme importancia la función de guía y de modelo comunicativo del docente, quien no solo ha de presentar la cultura y los saberes de forma atractiva, sino que además debe lograr que el aprendiente construya conocimiento a partir de la comunicación o de la puesta en práctica de anécdotas y experiencias. Esta tarea "conceptualizadora" de la realidad, que es difícilmente realizable sin las adecuadas destrezas comunicativas, tiene su mejor escenario en las aulas y en las hogares de los niños, niñas y jóvenes en formación. ¿Cómo pueden los educadores (profesorado y familias) contribuir a este desarrollo? Afortunadamente, no es difícil identificar algunas claves de gran ayuda para alcanzar el objetivo que, además, es un filón de oro para inclusión y sentido de comunidad.


Ana Muñoz. Profesora de Lengua Castellana y Literatura en Secundaria y Bachillerato, ha participado y colaborado, en diversos proyectos a los que inspira el deseo de remover las estructuras físicas y mentales de las prácticas educativas al uso, convencida de que la Educación es la gran oportunidad para mejorar nuestra sociedad. Todo ello la ha llevado a ser asidua participante y ponente en el ámbito de la formación permanente del profesorado, a coordinar la comisión curricular de su materia para Canarias, a ser asesora del profesorado en el Centro del Profesorado La Laguna y a coordinar el Área de Comunicación - Programa de Lectura y Bibliotecas Escolares del Servicio de Innovación Educativa de la Consejería de Educación y Universidades, cuyo objetivo fundamental es contribuir a que el profesorado y los centros educativos de las islas trabajen por y para otorgar el espacio esencial que debe ocupar la mejora de la competencia comunicativa en el alumnado en la formación de la ciudadanía.

Eduardo Gómez

Participación comunitaria y familia, elementos indispensable en la educación del alumnado.

La participación comunitaria y la relación escuela - familia son, hoy en día, elementos indispensables en la educación del alumnado. Frente al modelo de escuela hermética, hoy las familias y profesionales del ámbito educativo tenemos la responsabilidad de dialogar, compartir y cooperar para no perder de vista el objetivo principal: buscar lo mejor para nuestros jóvenes. Las Comunidades de Aprendizaje dan respuesta a dicha necesidad, por medio de un conjunto de actuaciones de éxito compartidas, que benefician a todos y todas y que tienen como fin último la transformación social.


Eduardo Gómez. Maestro y Psicopedagogo. Desde que comienzo a trabajar en el aula, descubro el poder de las interacciones, la dialogicidad y la cooperación en todo aprendizaje de calidad. Esta inquietud me lleva a profundizar en formación sobre el lenguaje y las interacciones (Máster Oficial en la Didáctica de la Lengua, Especialista en Aprendizaje Cooperativo por el Cooperative Learning Center de la Universidad de Minnesota y Especialista en Comprensión Lectora). Mis últimos trabajos se han vinculado a la necesidad de toda organización educativa de abrirse a su entorno, en especial a las familias, descubriendo el gran poder de transformación que reside en las Comunidades de Aprendizaje. En este camino, he acompañado a numerosos centros en la implantación de diversas prácticas de éxito y dialogicidad.