Presentación

Manuel Padorno.

La curiosidad que permitió a Manuel Padorno soltar ese pájaro invisible, alimentó a este buscador incansable de caminos más allá de la palabra. A través de la pintura, pudo liberar su fascinación desmedida por la vida. Para Padorno pintura y poesía compartían una misma atmósfera y, como ha recordado José Manuel Caballero Bonald en una entrevista realizada para esta exposición: «El desorden de su vida contrastaba con lo minucioso y exigente que era en su trabajo como artista». Un oficio indecible va a recorrer los lugares donde Manuel Padorno decidió adentrarse en un diálogo honesto con la pintura y sus maestros. Desde el Giotto, que descubre en su primer viaje a Italia, hasta el hallazgo de la escuela expresionista americana, a finales de los años sesenta. Fue precisamente en las calles de Nueva York donde va a ir cobrando fuerza la idea del nómada urbano que atraviesa toda su pintura y su poesía. Esa fascinación por aprehender el pulso de la ciudad lo llevó a realizar su serie Fast Food y, posteriormente, Cuaderno USA. Padorno volcó toda su pasión humanista en el laberinto urbano, remontando con la mirada la retícula vibrante y luminosa de las fachadas de los edificios neoyorquinos, que cristalizaron en la serie CanManhattan, al tiempo que abordaba con ambición los grandes lienzos del Nómada urbano, que le permitieron profundizar en su concepción de un espacio cargado de resonancias de la gran arquitectura, y de diálogos con sus admirados Morandi, Munch, y Guston, junto a la serie que dedicó a su amigo Manolo Millares. El regreso al mar, como fuente originaria de su indagación más personal, cierra la última estancia de su pintura. En el Nómada marítimo desarrolla un rico imaginario de fuerte carga simbólica que alimentaría esa búsqueda de una nueva Cosmología Atlántica.

Esta exposición, que la Fundación CajaCanarias inaugura en el ochenta y seis aniversario de su nacimiento, forma parte de un camino que permitirá ahondar en la comprensión de un artista total. Este viaje se inició el 30 de septiembre de 2016, cuando comenzamos a publicar sus Obras Completas, que recogen la voz de un hombre que se movía en el umbral del asombro para permitirnos «ver lo que no se ve».

Fundación CajaCanarias